
La CMT se decide a rebajar las tarifas de interconexión entre operadoras móviles en España, responsables en parte de los elevados precios de las llamadas. Pero las operadoras se oponen, y el organismo regulador está cediendo.
España es un país atrasado tecnológicamente ¿Por qué? Por dos motivos. Primero, ni el Estado ni las empresas invierten lo suficiente en I+D. Segundo, la iniciativa privada se ve limitada, entre otras cosas, porque las telecomunicaciones tienen precios absurdos, mucho más altos que la media europea, por no hablar de Asia o EEUU, que en comparación son paraísos tecnológicos.
En España el ADSL es un 32% más caro que la media europea, y las tarifas de móviles, un 16% más caras.
El organismo que regula el mercado de las telecomunicaciones en España, la CMT , no se ha distinguido por su habilidad para regular precisamente. Gran parte de los males se deben a su incapacidad para liberalizar el mercado de forma efectiva, y el hecho de que Telefónica mantenga una cuota superior al 80% es prueba suficiente.
Pero la CMT lo intenta, o aparenta intentarlo. En los últimos meses ha iniciado un procedimiento sancionador contra Telefónica Móviles por obstaculizar la portabilidad y ha propuesto desvincular el bucle de abonado. Es decir, se podrá contratar ADSL con otra compañía sin pagar los 15 euros por el alquiler de la línea a Telefónica.
El otro asunto en marcha era la reducción de un 50% de las cuotas de interconexión entre operadoras de telefonía móvil, responsables en parte de lo elevado de las tarifas. Pero las operadoras se han puesto de acuerdo para oponerse a la medida, ya que supondría una pérdida importante de ingresos. Para apaciguarlas, la CMT ha rebajado las rebajas. El descenso en las tarifas de interconexión se quedará en el 38,5% para Movistar, el 40% para Vodafone y el 46% para Amena. Hay que tener en cuenta que los descuentos se aplicarán a lo largo de dos años como mínimo.
El paso atrás de la CMT resulta más vergonzoso teniendo en cuenta que, según FACUA , las tarifas de interconexión entre operadoras móviles superan en un 400% los límites impuestos por la Unión Europea.