Cuentan en Ars que Apple ha puesto de patitas en la calle a unos 800 empleados de sus tiendas Apple Store. El motivo es que, pese a haber recibido gratis el iPhone que que la empresa regaló a todo su personal, le echaron rostro al asunto y trataron de reclamar los 100 dólares de abono que la firma ofrece a los clientes que compraron el terminal a su precio original.
Seguro que a Apple le costará más de 100 dólares formar a cada uno de los sustitutos, pero la reacción de la empresa es más que comprensible: a nadie le gusta que le estafen 80.000 dólares, y menos si la estafa viene de dentro.
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