Sincronizando relojes
Si la discrepancia horaria entre los relojes de sus distintos aparatos le hace llegar siempre cinco minutos tarde, le interesará este sistema para sincronizar la hora del PDA con la del ordenador de sobremesa.
Cuando configuramos por vez primera un dispositivo Palm OS, le indicamos la fecha, la hora y la zona horaria. A partir de ese momento, deberíamos poder despreocuparnos de la precisión del reloj. Sin embargo, la hora introducida dependerá del reloj que hayamos consultado para esa primera configuración, que puede estar o no en hora exacta. A ello se une la deriva propia del reloj interno de los dispositivos Palm OS, estimada por diversas fuentes en alrededor de un segundo al día. Además, con cada reinicio del aparato se pueden llegar a perder hasta 10 segundos.
Por sorprendente que parezca, Palm OS no contempla la posibilidad de sincronizar la hora del ordenador de mano con el reloj del ordenador de sobremesa, algo que resultaría de lo más natural, dada la frecuencia con que cualquier usuario normal transfiere datos entre ambos equipos.
Afortunadamente, existe al menos una aplicación que suple esta carencia del sistema operativo. Se trata de TimeCopy, un programa gratuito de Gert-Jan Vons que sincroniza el reloj interno del ordenador de mano con el del equipo de sobremesa, mediante la instalación de un programa de 16 KB en el primero y un conducto HotSync (disponible para Windows y para Macintosh) en el segundo. Hecho lo cual, en cada operación de sincronización, TimeCopy se encarga de aplicar al dispositivo de bolsillo los valores de fecha, hora, huso horario y hora de verano vigentes en el ordenador de sobremesa.
La precisión del ajuste realizado por TimeCopy es de medio segundo, más que suficiente dado que el reloj interno de Palm OS guarda una precisión de un segundo (con el equipo encendido; en situación de reposo, la precisión es de un minuto). Por otra parte, se tardan más de 10 milisegundos en transferir la hora por HotSync, y hasta 120 si la operación se efectúa por infrarrojos.
TimeCopy cuenta con una función de salvaguarda que permite establecer la corrección máxima admisible. En caso de que la diferencia entre los dos relojes supere el valor elegido, el programa presenta una advertencia. También mantiene un registro histórico de las correcciones aplicadas, a partir del cual ofrece diversas estadísticas sobre la deriva horaria acumulada.
¿Y el reloj del PC?
Una vez asegurado con TimeCopy que nuestros dos ordenadores, el de mano y el de sobremesa, marcan la misma hora, probablemente desearemos que esa hora sea lo más exacta posible. En la era de Internet, nada más fácil: gracias al protocolo NTP (Network Time Protocol), es posible mantener el reloj del ordenador de sobremesa sincronizado permanentemente con alguno de los relojes de referencia existentes en el mundo. Los sistemas operativos avanzados, como Linux o Mac OS, incorporan desde hace tiempo esta función de forma nativa. Otros menos sofisticados, como Windows, la han adoptado a partir de la versión XP, mientras que las versiones anteriores requieren de programas NTP de terceros. El autor utiliza satisfactoriamente en sus equipos con Windows el gratuito (para uso particular y educativo) Dimension 4 de Thinking Man, pero en esta página del NIST americano se pueden encontrar muchos más.













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