Donna Dubinsky y el futuro del smartphone
Como todos sabemos, acostumbra a ser difícil que alguien de Palm hable en público libre y abiertamente. Por eso resulta tan sorprendente como refrescante escuchar el podcast de la reciente entrevista realizada por Dan Bricklin y John Sviokla a Donna Dubinsky, fundadora de Palm.
por Andrew Carton
Sin duda se trata de uno de los podcasts relativos a Palm más interesantes que vamos a poder escuchar en bastante tiempo, así que recomendamos a los lectores interesados en saber por qué las cosas están como están y cómo es probable que sean en el futuro que escuchen los 40 minutos de la emisión (en su PDA, naturalmente). A continuación destaco los aspectos que me han llamado más la atención.
Los smartphones son de Marte, las operadoras son de Venus
Puede que recuerden ustedes un artículo que escribí en junio pasado, comentando que las operadoras de móviles constituyen una barrera cada vez mayor para la innovación en el desarrollo futuro de 'superteléfonos' como el Treo.
En la entrevista, Dubinsky destaca que ello se debe principalmente al hecho de que la industria de la telefonía móvil está acostumbrada a trabajar con sistemas 'cerrados', mientras que la industria informática en general y Palm en particular han adoptado una comunidad 'abierta'. Ahora, las dos industrias tienen que colaborar, porque sus futuros respectivos están unidos indisolublemente, pero es batural que vaya a existir un periodo de adaptación. Por su parte, Dubinsky opina que el negocio de las comunicaciones móviles "acabará siendo un negocio tan abierto como el de la informática, pero todavía tardará".
A continuación, explica que "las operadoras son de un mundo completamente distinto al de la informática y las plataformas. Lo que ocurre con los smartphones es que en ellos se fusionan los entornos de comunicaciones y de informática, lo cual constituye un cambio colosal y en el que las operadoras no tienen ninguna historia ni experiencia. Además, se trata de algo que hasta ahora les perjudicaba. Para ofrecer un buen servicio de voz tenían que controlar la red. En el servicio telefónico hay que ofrecer una fiabilidad del 99,9%, porque la gente no admite que los teléfonos se cuelguen, haya que reiniciarlos o tengan fallos, y ahora se abre ante ellos un mundo que les asusta: el de la informática".
Cómo atender las expectativas de las operadoras y los consumidores en cuanto a teléfonos avanzados
La siguiente declaración de Dubinsky responde perfectamente una pregunta que surge a menudo cuando me preguntan cómo puedo admitir la necesidad de reiniciar mi Treo, algo casi inimaginable para la gente que usa móviles normales.
"Debemos aceptar que los consumidores aplican raseros distintos a la informática y a las comunicaciones. Por desgracia, en nuestro sector, el de la informática, les hemos enseñado a tolerar este tipo de problemas, ordenadores que se cuelgan y fallan, mientras que no han tenido que sufrirlos en el mundo de la telefonía. Ahora que ambos mundos se encuentran, las operadoras adoptan en parte la postura de que "Oiga, el cacharro tiene que funcionar a la primera. A nuestros clientes no les gusta tener que llamar al servicio técnico, y la única forma que tenemos para proporcionarles ese grado de calidad es usar un entorno muy cerrado". Y la verdad es que tienen algo de razón. Nuestros teléfonos avanzados tienen muchos más problemas de calidad que los teléfonos antiguos, en muy buena parte debido al grado de apertura y a la complejidad que implica dicha apertura".
Casi me atrevo a decir que esta afirmación debería figurar impresa en el embalaje y en todos los folletos del Treo, para que la gente sepa a qué atenerse antes de comprarlo. Por otra parte, la presión que ejercen las operadoras sobre Palm continuirá a lograr que nuestros Treo tarden menos en mejorar y en ser más estables.
Lo que debería ocurrir
En un reconocimiento de las citadas realidades de los smartphones, Dubinsky comenta que "en primer lugar, hay que mejorar los productos; está claro que todavía se encuentran en una fase inicial. Tal mejora será bastante complicada, porque obviamente existe un gran elemento de hardware, está el software propio del dispositivo y, por supuesto, la integración con la red, que es sumamente complicada y, por cierto, distinta de una operadora a otra. Ya no podemos fabricar un único dispositivo empaquetado, como los primeros Palm Pilot, que funcione igual en todas partes. Tenemos que crear una versión para cada operadora del mundo y eso supone un reto enorme en cuanto a complejidad y comprobación".
No obstante, para compensar, también afirma que "dicho lo cual, hay que mejorar los dispositivos, pero también las redes, y los clientes tienen que aprender a aceptar y entender que la robustez y la complejidad tienen la contrapartida de una calidad de servicio algo menor".
El valor de la tolerancia de los usuarios tempranos
Es evidente que las personas que compran un smartphone hoy (y los usuarios de Treo en particular) comprenden que dichos compromisos son inevitables. Dubinsky comenta que "en la parte baja de la curva de adopción no hay compradores de teléfonos avanzados; se trata de un segmento muy, muy pequeño de un negocio de telefonía absolutamente gigantesco, y en ese diminuto segmento están los usuarios tempranos, que toleran un poco mejor los problemas de calidad y que, dicho sea de paso, nos proporcionan una información magnífica sobre la manera de mejorar los productos a medida que vayamos avanzando por la curva de adopción".
Voz sobre IP (VoIP)
Dubinsky manifiesta brevemente su opinión sobre la futura convergencia entre las telecomunicaciones móviles tradicionales y la VoIP. La fundadora de Palm indica que "es indudable que la VoIP va a jugar algún papel, pero todavía es pronto para saber cuál. En la actualidad no es posible abarcar todo el mundo con WiFi; de hecho, todos sabemos lo difícil que es abarcarlo con las redes extensas. Ceo que la clave está en si podemos evolucionar hasta una situación en la que se pueda usar VoIP mientras estemos bajo cobertura WiFi, y al pasar a la red móvil entremos en régimen tarifario. Ya hay mucha gente trabajando en ello y creo que llegará a ser una realidad".
Vamos a tener que esperar hasta que nuestro Treo tenga, por un lado, WiFi incorporada, y por otro, una aplicación de VoIP fiable y práctica como Skype.
Innovaciones futuras
En respuesta a una pregunta sobre "cómo van a evolucionar los cacharritos que llevamos en el bolsillo", Dubinsky comenta que "creo que continuarán evolucionando, porque estamos sólo al comienzo". Destaca dos terrenos principales de innovación que nos llevarán hacia unos dispositivos mejores en el futuro: uno son los componentes (como las pantallas mejores y mas baratas) y otro son las redes inalámbricas (conectividad de datos en banda ancha mejor y más rápida), que "abrirán todo un mundo de oportunidades en cuanto al contenido y las aplicaciones: veremos más audio, más vídeo y más aplicaciones de colaboración".
Es sorprendente y lamentable que sean tan pocos los desarrolladores que están profundizando y aprovechando actualmente la 'ventaja de red' a la que se refiere Dubinsky. Tengo intención de extenderme más al respecto en un artículo posterior.
El teléfono avanzado como ordenador
Uno de los aspectos que más ha despertado mi interés está en la línea que ya detallé en agosto del año pasado, y ha pasado desapercibido en otras reseñas de la entrevista con Dubinsky.
Se trata de dos ideas: la primera es que nuestro Treo podría llegar a ser en el futuro nuestro PC principal; la segunda, que sustituir el PC por el teléfono avanzado constituye una oportunidad para llevar la informática a una comunidad completamente nueva, la de los países del tercer mundo.
Algo así es lo que está haciendo mi amigo Rajesh Jain en la India con su empresa netCORE. En su declaración de principios, Rajesh dice lo siguiente:
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Actualmente, 600 millones de usuarios, principalmente en los países industrializados más avanzados, pueden permitirse utilizar un PC e Internet. En los mercados emergentes hay un número similar de usuarios potenciales que no pueden permitirse la solución actual, basada en el PC
Nuestro Treo podría ser la "solución no basada en el PC" ideal. Sólo haría falta una red inalámbrica de datos de banda ancha a gran velocidad, conectada a una 'parrilla' o grid (una plataforma informática de servidores centralizados, que alojan una gran variedad de aplicaciones de software y de contenido) y la incorporación de un monitor de gran tamaño y un teclado, que se conectarían al puerto de datos y de salida A/V del Treo.
Al igual que Palm desarrolló la gama Zire de PDA asequibles, parece lógico que algún día la firma sea capaz de fabricar un Treo de bajo coste que s epueda utilizar en todo el tercer mundo, vendiéndose por decenas o centenares de millones de unidades. Dicho lo cual, una solución así sería lo bastante elegante como para ser aplicada también en los países del primer mundo, sobre todo en entornos empresariales.
Estoy convencido de que este modelo es el futuro de la informática, y Dubinsky añade que "para mí, ésta es una de las cosas más emocionantes y atractivas que van a ocurrir".
El largo rastro
Muy brevemente, Dubinsky y Bricklin intercambian opiniones sobre el largo rastro (The Long Tail), uno de los principales conceptos que se maneja últimamente en la economía digital.
La frase fue utilizada por primera vez por Chris Anderson en la revista Wired, al observar que "los productos que registran poca demanda o tienen un bajo volumen de ventas pueden constituir en conjunto una proporción del mercado igual o mayor que los relativamente escasos superventas, siempre que el establecimiento o canal de distribución sea lo bastante grande (por ejemplo, Amazon o Netflix)".
Lo anterior es aplicable en el contexto del Treo, en el sentido de que la filosofía 'cerrada' de las operadoras móviles limita considerablemente las posibilidades de que surjan en el futuro negocios basados en el largo rastro, así como las innovaciones que éstos acostumbran a crear.
(artículo reproducido del original publicado en Treonauts, con autorización de su autor)














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