Torrente de críticas por las tarifas de itinerancia en Europa
Los operadores móviles europeos se enfrentan a un gran revuelo sobre sus tarifas de itinerancia (roaming), que lleva años cociéndose. La cuestión es muy sencilla: los operadores cobran demasiado por los servicios de itinerancia porque existe muy poca competencia que les obligue a cobrar menos.
por Marek Pawlowski
Uno de los objetivos principales de la iniciativa GSM era asegurar que Europa se beneficiase de las economías de escala y de la comodidad técnológica que ofrece un único estándar de telecomunicaciones móviles. Ello no se ha visto reflejado en las tarifas de itinerancia, cuyos precios son demasiado altos, extremadamente confusos e innecesarios. La UE disfruta del libre comercio entre fronteras, pero los usuarios de móvil siguen pagando un suplemento cuando se desplazan fuera de su país de origen.
Todo el mundo sabe que los precios son demasiado elevados, pero el asunto lleva muchos años esquivando la regulación porque los usuarios más afectados eran sobre todo los profesionales viajeros, que no acostumbran a ser quienes pagan sus propias facturas. Pero con una penetración del móvil que supera el 100% en varios mercados de la Europa occidental, ahora son usuarios de todos los segmentos del mercado quienes pretenden poder seguir utilizando sus teléfonos cuando viajan, y la UE ya no puede seguir ignorando las quejas de esos clientes, cada vez más notorias.
Es el propio sector quien se ha buscado el problema. Vodafone y otros operadores representados por la GSM Association aseguran que la competencia funciona y que las tarifas de itinerancia están bajando, pero son afirmaciones interesadas: el coste de itinerancia sigue siendo muy alto y no mantiene ninguna relación con el coste real de prestación de los servicios de itinerancia.
En un artículo anterior ya comenté algunos efectos del precio sobre la experiencia de los usuarios móviles. Las tarifas de itinerancia constituyen un ejemplo más de cómo la conducta del usuario se ve determinada por el precio. Los usuarios dudan en hacer llamadas, e incluso en dejar conectados sus teléfonos durante los viajes, porque les preocupa el coste de la itinerancia. En buena parte, ello se debe a la incertidumbre que envuelve a las tarifas: nadie tiene claro cuánto le va a costar y mucha gente ha sufrido la desagradable experiencia de volver a casa tras unas vacaciones para encontrar una factura mensual varias veces más elevada de lo normal.
Si se acepta la propuesta de la Comisión de la Competencia, las tarifas de itinerancia en régimen mayorista disminuirán de los actuales 70-80 céntimos de euro hasta aproximadamente 30 céntimos. En consecuencia, la UE espera que el coste para el consumidor se vea reducido hasta un 50%.
Vodafone, que cuenta con unos 100 millones de clientes en Europa, se ha opuesto con especial intensidad a la propuesta de la UE. T-Mobile, Orange y Telefónica también se verán muy afectadas, pues algunos bancos de inversiones estiman que el sector podría perder de un día para otro un 15% de sus ingresos anuales, si se suprimen completamente los suplementos por itinerancia.
En realidad, ello ofrece a los grandes operadores como Vodafone, que dispone de redes en muchos países europeos, una oportunidad para tomar la iniciativa y cambiar el modelo de itinerancia de forma que resulte atractivo para los consumidores y pueda llegar a incrementar sus ingresos. Vodafone y los demás deberían ir más allá de lo que propone la UE y eliminar completamente los suplementos por itinerancia cuando sus clientes utilizan sus redes asociadas preferentes de cada país. El resultado sería un aumento significativo del consumo de minutos, mensajes y acceso móvil a Internet, por no hablar de la considerable ventaja de marketing para atraer a nuevos clientes que viajan a menudo y de la mejora en las relaciones con sus abonados actuales.
Una solución reglamentaria realmente efectiva sería que la UE exija a los operadores que abran sus redes a los MVNO (operadores móviles virtuales) con un coste de itinerancia estándar. Una actuación como ésa favorecería la aparición de operadores móviles paneuropeos, que se dirigirían a los clientes empresariales de consumo elevado con una tarifa de itinerancia realmente transparente, tanto en voz como en datos.
(reproducido de MEX con autorización del autor)
Más información:
- Bruselas quiere bajar más del 40% la tarifa del móvil entre países de la UE (El País, 29 mar 2006)
- La CMT se desmarca de Europa en la rebaja de los móviles en el extranjero (Cinco Días, 29 mar 2006)














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