Windows Vista: un buen lavado de cara
Vista, el nuevo sistema operativo de Microsoft, saldrá pronto a la venta. Pero puede que necesite usted un ordenador nuevo para poder utilizarlo correctamente. David Pogue analiza sus características principales y sus rasgos genéticos.
por David Pogue
Tras cinco años de salidas en falso, anulaciones, movidas directivas, rediseños funcionales y retrasos, Windows Vista está por fin terminado. Ya se encuentra a disposición de las grandes corporaciones, y a partir del 30 de enero, lo llevarán todos los PC nuevos. Sus programadores, que probablemente llevan meses sin ver a sus familias, pasarán este año una Navidad especialmente feliz.
Después de cinco años ¿qué tal es Windows Vista? La descripción de Microsoft, que pronto veremos en campañas de publicidad valoradas en millones de dólares, habla de "Claro, de confianza y conectado", pero un lema más ajustado a la verdad sería “Aspecto, cerraduras y carencias”.
El aspecto
Windows Vista es precioso. Hasta ahora, Microsoft no se había tomado la elegancia tan en serio. En parte es una cuestión decorativa. Las ventanas y los menús proyectan sombras sutiles. Una nueva tipografía aporta al conjunto una sensación fresca y moderna. Las operaciones están amenizadas con discretas animaciones.
Si lo dicho hasta ahora le recuerda mucho al Macintosh, no se equivoca. Da la impresión de que los directivos de Microsoft pusieron el Mac OS X sobre un caballete y les dijeron a los programadores: "Copiadlo".
Algunos de los elementos que le recordarán a otros parecidos del Mac:
- En el lado izquierdo de todas las ventanas del Exporador aparece una lista de ubicaciones favoritas del PC, que se puede personalizar arrastrando carpetas dentro y fuera de ella.
- Ahora las listas de carpetas se abren y cierran haciendo clic sobre pequeños triángulos basculantes
- Cuando se arrastran iconos para copiarlos, aparece una "etiqueta" sobre el cursor que indica cuántos estamos moviendo.
- Los botones de Maximizar, Minimizar y Cerrar se iluminan cuando el cursor pasa sobre ellos.
- Ahora hay una combinación de teclas (Alt+flecha arriba) que abre la ventana madre de la actual, es decir, la que la contiene.
Algunos de los programas y funciones más destacados de Vista resultan también sospechosamente familiares. El principal es Instant Search (Búsqueda instantánea), una ventana situada en la parte inferior del menú Inicio. Cuando escribimos algo en ella, el menú Inicio se transforma en una lista de todos los ficheros, carpetas, programas y mensajes de correo-e que contienen la frase buscada, sean cuales sean los nombres y las ubicaciones de las carpetas. Se trata de una poderosa herramienta que cambia el modo habitual de trabajar, especialmente cuando necesitamos un programa que de otro modo nos obligaría a rebuscar en carpeta tras carpeta del menú Todos los programas.
Hay una ventaja de búsquedas parecida en la parte superior de todas las ventanas del escritorio (Explorador), que facilita encontrar el documento buscado en ese pajar, más pequeño.
Entre los programas nuevos se cuenta el Sidebar, una capa flotante de pequeños programas especializados denominados gadgets (Apple los llama widgets), como son un parte meteorológico, cotizaciones de bolsa, un conversor de divisas...; Photo Gallery, una caja de zapatos deliciosamente simple para guardar fotos digitales; el sencillo DVD Maker, para diseñar menús de selección de escenas para los DVD grabados en casa; y Chess Titans, un juego de ajedrez cuyo tablero fotorealista puede ser orientado en el espacio tridimensional.
Flip 3-D, que muestra todas las ventanas abiertas de todos los programas en forma de cartas de una baraja flotante, parece haber tomado modelo de la función Exposé del Mac OS X, salvo en la posibilidad de ver todas las ventanas al mismo tiempo. Hay que recorrer todas las "cartas" hasta encontrar la que buscamos.
Antes de que empiecen ustedes a inundarme con mensajes desagradables, conviene destacar que Apple también ha tomado prestadas ideas en algunas ocasiones, incluso del mismo Windows. Pero nunca ha sido tan amplia, audaz ni descaradamente. En Apple deben estar que trinan.
Aún así, por muy descarado que haya sido, el préstamo en cuestión ha servido para algo. Vista es infinitamente más agradable de usar que sus predecesores. Su estructura de carpetas y sistema de nombres es más lógico. Las cosas son más fáciles de encontrar. Hacen falta menos operaciones para llevar a cabo tareas comunes, sobre todo en lo relativo a las conexiones de red.
Y además, no todos los nuevos regalitos proceden de Apple. Las nuevas opciones de agrupar, apilar y filtrar ofrecen maneras nuevas y eficientes de analizar los montones de ficheros de una ventana. Si dispone usted de un llavero USB de memoria flash, el PC puede utilizarlo como ampliación de la memoria principal, incrementando así ligeramente la velocidad. El reconocimiento de voz de Windows no es tan preciso como, por ejemplo, el de Dragon NaturallySpeaking, pero está muy bien diseñado y supera en mucho los anteriores intentos de Microsoft.
A los usuarios de ordenadores portátiles les encantará la nueva modalidad Sleep. Combina lo mejor de la antiguas modalidades de Reposo (todo permanece en memoria, listo para funcionar cuando volvamos a abrir la tapa) y de Hibernación (al cabo de unas cuantas horas, Windows lo guarda todo en el disco duro, a fin de conservar energía de batería).
Y no olvidemos la Modalidad de Presentación, la respuesta a las plegarias de millones de conferenciantes equipados con PowerPoint: evita que el portátil haga cosas embarazosas durante una presentación al consejo de administración. No se apaga, no aparece el salvapantallas, no muestra ventanas de diálogo ni hace ruiditos. Puede incluso cambiar el fondo de escritorio por algo inocuo, para que el jefe no descubra inesperadamente la foto de HotBikiniBabes.com que utilizamos habitualmente.
Las cerraduras
Las mejoras visuales y funcionales están muy bien, pero para Microsoft, la seguridad ha sido un objetivo aún más importante. Era lógico: la basura de Internet, como los virus y los programas espía, tenían un campo abonado en los PC con Windows.
La lista de fortificaciones internas podría llenar un montón de informes técnicos (y así ha sido), y su descripción detallada aburriría incluso al más despierto. Pero entre los ejemplos se cuenta el Service Hardening (endurecimiento del servicio), que impide que los programas en segundo plano manipulen los ficheros esenciales del sistema, y la aleatorización del espacio de direcciones, que hace imposible que los virus encuentren piezas de software importantes en lugares previsibles.
Otros componentes del repertorio de seguridad son más visibles. El muy mejorado Internet Explorer 7 (también disponible para Windows XP) nos advierte cuando visitamos uno de esas webs bancarias falsas, denominadas estafas de phishing. Windows Defender protege el PC frente a los programas espía. Parental Controls permite a los padres determinar qué sitios web pueden visitar sus hijos, con quién mantienen correspondencia, e incluso a qué horas del día pueden usar el ordenador.
También está Account Control, una molesta ventana de diálogo que aparece cada vez que tratamos de instalar un programa o modificar un parámetro que afecta a todo el PC, pidiéndonos que confirmemos el cambio introduciendo nuestra contraseña. Esta función parecerá una molestia innecesaria a la mayoría de usuarios, y se puede desactivar. Pero en realidad se trata de una de las funciones de protección más importantes de Vista; cuando llegue el día en que un virus se ponga a hacer cambios en su PC, usted se enterará.
Las carencias
La labor de programar los 50 millones de líneas de código de Vista se repartió entre varias divisiones de Microsoft, que no siempre han compartido una misma visión. Las áreas más visibles son las que han recibido más atención, pero muchos de los rincones más oscuros y menos visitados no han merecido el toque reformista del hada de Microsoft.
En consecuencia, Vista presenta una especie de transtorno de personalidad múltiple. Los enlaces a las operaciones comunes aparecen a veces a la izquierda de las ventanas, a veces a la derecha, y a veces en la parte superior. En los asistentes (esas pantallas que van "entrevistándonos"), el botón Atrás está unas veces en la esquina inferior izquierda de la ventana de diálogo, y otras en la superior izquierda. Microsoft ha ocultado la tradicional barra de menús en algunos programas (podemos hacerla aparecer pulsando la tecla Alt), pero no en otros.
En algunos lugares se aprecian fallos asombrosos. Por ejemplo, Photo Gallery puede reproducir pases de diapositivas, pero si los queremos con música, Microsoft nos sugiere que antes vayamos a otro programa y pongamos la música allí.
Windows incluye por fin un programa destacado para hacer copias de seguridad. Está muy bien, salvo porque sólo se puede especificar qué categorías de cosas se desea salvaguardar (fotos, correo-e, etc), pero no carpetas o ficheros determinados.
Y no olvidemos el Sidebar, la capa flotante de mini-programas. Al cerrar un gadget, se pierde para siempre su contenido: las notas del gadget Post-It, la cartera de acciones del gadget de Bolsa... Aunque queramos guardarlos, no es posible hacerlo. Es incomprensible que se le haya pasado algo así a Microsoft.
Algunas de las características útiles de XP han sido simplemente eliminadas. NetMeeting, el programa para colaborar a través de la red, ha sido sustituido por un programa exclusivo de Vista denominado Meeting Space, que carece de las funciones de chat de voz y de vídeo de su predecesor.
Y WordPad, el procesador de textos incorporado, ya no puede abrir ficheros de Microsoft Word. Eso es, evidentemente, un intento chapucero de obligarnos a comprar Microsoft Office. (Supongo que las masas se darán cuenta de que disponen de una alternativa gratuita en docs.google.com.)
¿Qué hago?
Windows Vista no es, como afirma el coro de escépticos de la web, poco más que un Windows XP recalentado. Su navegación más inteligente y su mayor potencia de manipulación de ficheros proporcionan al usuario una mayor eficiencia desde el primer día. Y si bien la fontanería más segura no garantiza un futuro exento de virus, sin duda les pondrá las cosas más difíciles a los sociópatas de la red.
No obstante, lo dicho no significa que merezca la pena guardar cola para comprar Vista el próximo 30 de enero. Cambiarse a Vista significa tener que buscar controladores actualizados para la impresora, la tarjeta de sonido, etc, por no hablar de los problemas con los programas incompatibles. También implica algo de reaprendizaje, gracias a las funciones que Microsoft ha cambiado de lugar, eliminado o remozado.
Tampoco es que Microsoft ponga las cosas muy claras al lanzar cinco ediciones de Vista, cada una con características distintas: Home Basic, Home Premium, Business, Enterprise y Ultimate. Por ejemplo, las tres últimas ofrecen Complete PC, una función que lleva a cabo una copia de seguridad de todo el ordenador, incluidos los programas; Home Premium y Ultimate incluyen Media Center, que reproduce música, vídeos y fotografías en el televisor. Prácticamente se necesita un sistema operativo para elegir sistema operativo.
Los precios (en EE.UU.; todavía no se han comunicado los precios en España) van de los 100 dólares (actualización a Home Basic) a los 400 dólares (versión completa de Ultimate). Probablemente la mayoría de los usuarios acabarán pagando 160 dólares, el precio de actualizar a la edición Home Premium desde una versión anterior de Windows. (Es mejor evitar la Home Basic, demasiado 'pelada' para merecer la pena). Abonando el correspondiente suplemento, se podrá actualizar de una edición a otra.
Naturalmente, nada de lo anterior afectará al precio del PC nuevo que probablemente va usted a necesitar. Vista requiere un PC bastante moderno, y a menos que contemos con una tarjeta gráfica potente, algunas de sus nuevas características más útiles se desactivan automáticamente. De la web de Microsoft se puede descargar gratuitamente el Asesor de actualizaciones de Windows Vista, que comprueba si nuestro PC será capaz de admitir Vista.
En realidad, según una encuesta de SoftChoice, sólo el 6% de los PC que existen actualmente en las empresas disponen de potencia suficiente para utilizar todos los chismes que incluye Vista. No es de extrañar que Microsoft prevea que sólo un 5% de los usuarios de PC actualicen a Vista sus ordenadores actuales.
En la red se está hablando mucho sobre el lugar que Vista ocupa en el universo. ¿Aporta poco y llega tarde? ¿Acaso el repunte del Mac en cuota de mercado amenaza el dominio de Windows? ¿Los sistemas operativos se han quedado obsoletos frente al software basado en la web?
Nada de eso. Windows no va a desaparecer, el panorama no va a cambiar en mucho tiempo, y el mundo empresarial seguirá comprando Windows en lotes de 500 unidades.
En otras palabras, da igual lo que usted (o la prensa especializada) opine sobre Windows Vista; más pronto o más tarde, es lo que la mayoría de la gente tendrá en sus PC. En este sentido, es una suerte que Vista tenga mejor aspecto, esté mejor diseñado y más protegido frente a los peligros de Internet. Al menos, está bien equipado para impulsar los PC del mundo durante los cinco próximos años... o hasta que los Reyes Magos nos traigan la próxima versión de Windows.
© 2006 David Pogue
Reproducido de The New York Times con permiso del autor. Traducido por Thesaurus Serveis Documentals
Más información:
- Vídeo de David Pogue sobre las semejanzas (o no) entre Vista y OS X














Sin duda éste es un análisis en profundidad interesantísimo, un artículo realmente útil, necesario. Gracias por la reproducción del original y por su traducción íntegra al castellano :).
Saludos,
Toni. R
No paro de oír que los Gadgets de Windows Vista sirven para ver la cotización de bolsa. ¿Alguien sabe si viene alguno predefinido? ¿Alguien conoce alguno que tenga acciones del IBEX-35 (España)?
Gracias!
Mi madre tiene uno y está mu bien
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