El fabricante taiwanés de terminales HTC (High Tech Computer) casi ha duplicado sus previsiones de fabricación del primer teléfono móvil comercial basado en el sistema operativo Android. Cuando termine este año, la empresa espera haber servido un millón de unidades del G1, que comercializa la operadora T-Mobile en los Estados Unidos y en Europa. Las previsiones iniciales eran de 600.000 teléfonos.