
La agencia Reuters informa que Nokia, el mayor fabricante mundial de teléfonos móviles,
dejará de vender terminales en Japón, con la única excepción de los de su marca de lujo Vertu, tras sus esfuerzos por competir con los fabricantes locales. Timo Ihamuotila, vicepresidente ejecutivo de Nokia, ha declarado que "dada la situación económica actual, hemos llegado a la conclusión de que no sería sostenible mantener nuestras inversiones en productos específicos para el mercado japonés".
Ihamuotila ha indicado asimismo que la actividad de Nokia en Japón se concentrará en la investigación, el desarrollo y la producción para el mercado internacional, así como en proyectos específicos como la marca Vertu. Si bien la firma finlandesa disfruta de una posición dominante del mercado mundial de teléfonos móviles, con una cuota del 38%, durante el año pasado sólo obtuvo alrededor del 0,3% del mercado japonés, según el periódico Nikkei. Todas las marcas "occidentales" tienen dificultades para vender en Japón, un mercado dominado por proveedores locales como Sharp, Panasonic y Kyocera.