
Hace mucho que los entusiastas del móvil dan por sentado que los teléfonos móviles serán el medio principal mediante el cual la especie humana se relacionará con Internet. Últimamente hemos oído esa idea en boca de varias voces de mucho peso:
'En los mercados emergentes hay más de mil millones de personas que nunca accederán a Internet con un PC'
--Shantanu Narayen, consejero delegado de Adobe, en el escenario de la CTIA (septiembre 2008)
'La mayoría de los nuevos usuarios de Internet estarán en países en vías de desarrollo y utilizarán teléfonos móviles'
--The Economist (septiembre 2008)
'Los teléfonos móviles son el futuro de la informática y resultan ideales para acceder a los servicios web... (El teléfono móvil será:)
- El dispositivo que más probablemente asuma el dominio informático e informativo del PC
- El dispositivo más funcional y accesible para realizar búsquedas en la web
- La pasarela natural hacia las aplicaciones y los servicios de la plataforma Web 2.0
--E-Week (octubre 2008)
Estas fuentes me merecen un gran respeto, pero en su entusiasmo por la tecnología móvil, creo que han cometido dos errores graves:
- Dar por supuesto que Internet es algo tangible, y
- Olvidar la Ley de Moore