Las tecnologías de identificación biométrica, hasta hace poco reservadas a las aplicaciones militares y a la ciencia ficción, se incorporan rápidamente a los productos de consumo. Ya existen ordenadores portátiles y discos duros con lector de huella dactilar, y pronto se podrá desbloquear el teléfono móvil con sólo mirarlo, en lugar de teclear un PIN, gracias a un nuevo software de Oki para Windows Mobile y Symbian.