Qué es la Web 2.0
Bitácoras en lugar de páginas personales; BitTorrent en lugar de Akamai; participación en lugar de publicación; Wikipedia en lugar de la enciclopedia Britannica; Google en lugar de Netscape... Éstos son algunos ejemplos de la Web 2.0, la que van construyendo sus propios usuarios y que está dando lugar a toda una nueva industria de Internet, protagonizada por servicios como Adsense, Flickr o RSS. La Web 2.0 es el concepto del que todo el mundo habla en la red, y el editor Tim O'Reilly uno de sus impulsores. CanalPDA publica en español el artículo que define esta nueva plataforma.
El reventón de la burbuja puntocom en el otoño de 2001 marcó un punto de inflexión para la web. Muchos concluyeron que la web había recibido un bombo exagerado, cuando en realidad tanto las burbujas como las conmociones consiguientes parecen ser una característica común a todas las revoluciones tecnológicas. Las conmociones acostumbran a marcar el punto en el que una tecnología ascendente está a punto para ocupar su lugar en el centro del escenario. Los aspirantes reciben una patada en el trasero, los verdaderos triunfadores demuestran su fuerza, y todo el mundo comienza a comprender lo que distingue a los unos de los otros.
El concepto de "Web 2.0" nació durante una sesión conjunta de O'Reilly y MediaLive Internacional para la preparación de conferencias. Dale Dougherty, pionero de la web y vicepresidente de O'Reilly, observó que en lugar de haberse "estrellado", la web era más importante que nunca, y que nuevas aplicaciones y sitios iban surgiendo con una regularidad sorprendente. Además, las empresas que habían sobrevivido al derrumbamiento parecían tener algunas cosas en común. ¿Podría ser que el hundimiento del mercado puntocom marcase una especie de punto de inflexión para la web, de modo que tuviera sentido una invitación a la "Web 2.0"? Estuvimos de acuerdo en que sí, y de este modo nació la Conferencia Web 2.0.
En el año y medio que ha transcurrido desde entonces, la expresión "Web 2.0" ha cuajado claramente, con más de 9 millones y medio de referencias en Google. Pero todavía hay un enorme grado de desacuerdo sobre el significado preciso de Web 2.0, con gente que lo denuncia como un simple lema de marketing sin sentido, y otros que lo adoptan como nueva sabiduría convencional.
Este artículo pretende aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de Web 2.0.
En nuestra discusión inicial, formulábamos nuestra percepción de la Web 2.0 a través de ejemplos:
| Web 1.0 | Web 2.0 | |
|---|---|---|
| DoubleClick | --> | Google AdSense |
| Ofoto | --> | Flickr |
| Akamai | --> | BitTorrent |
| mp3.com | --> | Napster |
| Britannica Online | --> | Wikipedia |
| páginas personales | --> | bitácoras |
| evite | --> | upcoming.org y EVDB |
| especulación con nombres de dominio | --> | optimización en buscadores |
| páginas vistas | --> | coste por clic |
| raspado de pantalla | --> | servicios web |
| publicación | --> | participación |
| sistemas de gestión de contenidos | --> | wikis |
| directorios (taxonomía) | --> | etiquetas ("folksonomía") |
| fidelización | --> | sindicación |
Y la lista continúa. Pero ¿qué es lo que nos lleva a calificar una aplicación o un enfoque como "Web 1.0" y otro como "Web 2.0"? (Esta cuestión resulta especialmente acuciante, ya que el meme de la Web 2.0 se ha difundido tanto que las empresas ya lo aplican como lema de marketing, sin comprender de verdad lo que significa. La pregunta es particularmente difícil, porque muchas de esas empresas nacientes y adictas a los lemas de marketing no son Web 2.0 en absoluto, mientras que algunas de las aplicaciones que consideramos Web 2.0, como Napster y BitTorrent, ni siquiera son aplicaciones web propiamente dichas). Empezamos tratando de establecer los principios que se ven demostrados de uno u otro modo por los éxitos de la web 1.0 y por las más interesantes de las nuevas aplicaciones.
1. La Web como plataforma
Al igual que muchos otros conceptos importantes, la Web 2.0 no tiene límites definidos, sino más bien un núcleo gravitatorio. Uno puede representar la Web 2.0 como un conjunto de principios y prácticas que mantienen unido un verdadero sistema solar de sitios que demuestran algunas de esas prácticas, o todas ellas, situados a una distancia variable de dicho núcleo.

La Figura 1 muestra un "meme map" de la Web 2.0 creado durante una sesión participativa del FOO Camp, una conferencia organizada por O'Reilly Media. Es más bien un trabajo en curso, pero ilustra muchas de las ideas que irradian del núcleo de la Web 2.0.
Por ejemplo, durante la primera conferencia Web 2.0, celebrada en octubre de 2004, John Battelle y yo mismo detallamos una serie de principios preliminares durante nuestra intervención inaugural. El primero de estos principios era el de "La web como plataforma". Pero ése había sido también uno de los gritos de guerra de Netscape, uno de los estandartes de la Web 1.0 que acabó cayendo tras una acalorada batalla con Microsoft. Además, dos de nuestros ejemplos iniciales de la Web 1.0, DoubleClick y Akamai, fueron pioneros en el tratamiento de la web como plataforma. Aunque mucha gente no piense en ellos como "servicios web", en realidad los servidores de banners fueron el primer servicio web de implantación generalizada, y también el primer puré (mashup, por utilizar otro término que goza últimamente de gran aceptación) de adopción generalizada. Cada banner publicitario se entrega como fruto de una colaboración sin fisuras entre dos sitios web, que presentan una página integrada a un lector que la ve en otro ordenador. Akamai también trata la red como plataforma, y lo hace en un nivel más profundo de la pila, construyendo una red transparente de caché y contenido que alivia la congestión de ancho de banda.
No obstante, estos pioneros aportan un contraste útil, ya que quienes llegaron mas tarde han avanzado más en su solución al mismo problema, asumiendo algo más profundo respecto a la naturaleza de la nueva plataforma. Tanto DoubleClick como Akamai fueron pioneros de la Web 2.0, pero también podemos apreciar de qué modo es posible hacer realidad un mayor número de sus posibilidades, aplicando otros patrones de diseño de la Web 2.0.
Analicemos brevemente cada uno de estos tres casos, para poner de relieve algunos de los principales elementos diferenciales.
Netscape frente a Google
Si Netscape fue el emblema de la Web 1.0, Google lo es indudablemente de la Web 2.0, aunque sólo sea porque sus respectivas salidas a bolsa hayan sido los acontecimientos que definen cada una de dichas eras. Por eso comenzaremos comparando ambas empresas y sus posicionamientos.
Netscape enmarcó "la web como plataforma" en los términos del antiguo paradigma del software: su producto emblemático era el navegador web, una aplicación de sobremesa, y su estrategia consistía en utilizar su dominio del mercado de los navegadores para establecer un mercado de productos de precio elevado para servidores. En teoría, el control de los estándares de presentación de contenidos y aplicaciones en el navegador iba a proporcionar a Netscape el grado de poder sobre el mercado del que Microsoft disfrutaba en el mercado del PC. Tal como el "carruaje sin caballos" enmarcaba el automóvil como extensión de lo ya conocido, Netscape promovía la sustitución del escritorio por el "webscritorio" (webtop), y planeaba llenarlo de actualizaciones de información y applets enviados al webscritorio por proveedores de información que comprarían servidores Netscape.
Al final, tanto los navegadores web como los servidores web acabaron siendo simples productos genéricos, y el valor se desplazó hacia arriba, hacia los servicios prestados a través de la plataforma web.
En cambio, Google comenzó su existencia como aplicación web nativa, que ni se vendía ni se empaquetaba, sino que se prestaba como servicio, con clientes que pagaban, directa o indirectamente, por dicho servicio. No se aprecia ninguna de las características de la vieja industria del software. Nada de versiones planificadas de los programas, sólo mejoras continuadas. Nada de licencias ni ventas, sólo uso. Nada de conversiones a diferentes plataformas para que los usuarios puedan ejecutar el software en sus propios equipos, sólo una enorme colección ampliable de PC genéricos, que funcionan con sistemas operativos de código abierto y aplicaciones y utilidades creadas internamente, que nadie ajeno a la empresa llega a ver jamás.
En el fondo, Google requiere una competencia que Netscape nunca necesitó: la gestión de bases de datos. No es sólo una colección de herramientas de software: es una base de datos especializada. Sin los datos, las herramientas son inútiles; sin el software, no se pueden manejar los datos. Las licencias de software y el control sobre las API --el resorte del poder durante la era anterior-- dejan de tener importancia, porque el software ya no se distribuye, sino que se utiliza, y también porque sin la capacidad de recoger y gestionar los datos, el software no sirve de gran cosa. De hecho, el valor del software es proporcional a la escala y al dinamismo de los datos que contribuye a gestionar.
El servicio de Google no es un servidor --aunque sea prestado por una enorme colección de servidores de internet-- ni un navegador --aunque el usuario lo utilice a través de un navegador. Su servicio emblemático, el de búsqueda, ni siquiera aloja el contenido que ayuda a los usuarios a encontrar. Al igual que en una llamada telefónica, que no sólo se produce en los teléfonos de los interlocutores, sino en la red que hay entre ambos, Google sucede en el espacio que hay entre el navegador, el motor de búsqueda y el servidor de contenido de destino, como facilitador o intermediario entre el usuario y su experiencia en línea.
Si bien tanto Netscape como Google podrían ser descritas como empresas de software, está claro que Netscape pertenecía al mismo mundo del software que Lotus, Microsoft, Oracle, SAP y otras empresas que empezaron en la revolución del software de los años 80, mientras que los colegas de Google son otras aplicaciones de Internet como eBay, Amazon, Napster y, efectivamente, DoubleClick y Akamai.












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