Pasada la resaca del primer fin de semana de comercialización del Palm Pre, hoy lunes le toca el turno al iPhone. A las 7 de la tarde, hora española peninsular, se inaugurará en San Francisco la convención anual de desarrolladores de Apple, en la que se espera sean anunciadas la versión 10.6 (Snow Leopard) del sistema operativo OS X, y la versión 3.0 del software del iPhone. El acto será conducido por Phil Schiller, pero la expectación por saber si hará una aparición sorpresa Steve Jobs, retirado temporalmente de la dirección de Apple por motivos de salud, es casi mayor que el interés por conocer los supuestos nuevos modelos de iPhone.
Los malos augurios se han cumplido: tras su ausencia en el acto inaugural de la convención MacWorld el pasado día 6, Steve Jobs comunicó ayer al personal de Apple que sus problemas de salud son más complicados de lo que esperaba, y por ello se retira de la empresa hasta el próximo mes de junio, a fin de tratar de recuperarse de una enfermedad que no se ha especificado.
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Patinazo del denominado periodismo ciudadano: un portavoz de Apple ha desmentido la información publicada hace pocas horas en la web iReport de la cadena CNN según la cual Steve Jobs habría ingresado en urgencias tras sufrir un infarto. Afortunadamente, el rumor parece ser falso y su difusión fruto de la ausencia de verificación.
La salud del presidente de Apple ha sido últimamente objeto de especulaciones, debido al aspecto desmejorado que presentaba Jobs, de 53 años de edad, en algunas de sus apariciones públicas recientes. De hecho, la agencia Bloomberg llegó a publicar por error el pasado 27 de agosto la necrológica de Jobs que tenían preparada en su archivo. Ello llevó al supuesto fallecido a iniciar una de sus conferencias citando la frase de Mark Twain 'los rumores sobre mi muerte han sido muy exagerados.